05 noviembre 2009

Dos minutos de ausencia

Rebeca me dice oye, que tienes el ojo rojo. Se te acaba de reventar una vena. Derrame ocular al canto. Yo apuro mi cigarro de la mañana y me voy a ver al espejo. En unos minutos ya me he desmayado. Hipocondría al canto. Me reaniman mientras llega la ambulancia, en el suelo del bar, dando un espectáculo grandioso. Recupero la consciencia y abro los ojos, contemplando como un señor me abanica con la carta de los cafés en la mano y una chica preciosa me sujeta las piernas en su regazo. No logro mover los brazos con normalidad y lo único que deseo es desaparecer, esfumarme, intercambiar papeles y poder contemplar a un pobre infeliz en el suelo mientras marco el número de emergencias. Pues no, eres tú el observado, el reanimado, el preguntado, el abanicado, el centro de todos los primeros auxilios que la gente a mi alrededor puede recordar en ese momento. Se me abre la consciencia poco a poco y suelto alguna broma sin gracia. Efectivamente estoy mejor.

Así estamos, amigos, con el ojo rojo. A mí me gusta, la verdad, aunque a Silvi le de cosa verlo y le tenga que dar el perfil bueno. El perfil en el que nada malo me ha pasado y las venas no se me rompen.

El motivo no lo sé pero todavía me rondan las palabras de los chicos del samur. Tómatelo con calma, chaval, no te esfuerces demasiado. El estrés es muy malo. Puede que esté estresado, que algo no funcione aquí dentro y no me haya dado cuenta. Puede que las últimas noches de alcohol estén pasando factura. Puede que algo no vaya demasiado bien y la insatisfacción se esfuerce por mostrar sus síntomas. El ojo rojo es el regalo de cumpleaños que me hace mi yo futuro para que me de cuenta de algo. Quizás quiere enseñarme que a partir de ahora los pulmones no van a trabajar sin ayuda, ni el corazón seguirá bombeando eternamente, ni las venas van a llevar la sangre donde deben por el camino correcto. Que tantas noches solo y con pesadillas son el peaje a pagar. Que algunas cosas ya no son gratis. Que hay cosas importantes que se rompen por voluntad propia, queramos o no.

Pese a todo, me encanta mi ojo. Un defecto más que me parece cualquier cosa menos casual. Algo así como un rasgo externo de mi personalidad. La mirada sucia de toda esa mierda que le pasa a uno aunque no quiera.

Si el cristal está empañado, puede que la visión que recibes te ensucie por dentro. Puede, simplemente, que me guste adoptar el papel de un hipocondríaco moderado para animar ciertas reuniones sociales en las que ya me estaba quedando sin argumentos, sin chistes por hacer, y sin ganas de pedirle a la chica de turno el teléfono al que nunca llamaré.

Y luego te dicen que no te tomes las cosas demasiado en serio.
Igual es demasiado tarde para caminar de puntillas.

9 personas me dan la razón:

el náuGrafo dijo...

Qué putadilla. Yo cuando estoy estresado (por no estar estresado: es ahí por donde vienen mis estreses) mandibuleo mucho por las noches y me levanto con un dolor de cabeza que pa' qué. Bruxismo creo que se llama. Cuando me dijeron el precio de una prótesis para morder en blando por las noches, me curé de pronto.

el náuGrafo dijo...

Ánimo por cierto, y mucho colirio y todo eso.

Anónimo dijo...

Que te mejores ese ojo tan dulce que tienes, feliz cumpleaños por cierto, se me olvido pedirle el teléfono a mi hermana...así que MUCHAS FELICIDADES...que lindo leerte, se te echaba de menos.Un vico

Bubu dijo...

ánimo hombre de gris!!oye, es verdad que la chica que te sujetó las piernas estaba muy bien...ves que suerte!! Tenías ganas de ser el protagonista pero no te das cuenta que en el curro ya eres protagonista!! qué ibams a hacer sin ti, sin el del ojo rojo que se hiperventila y siempre busca los cariñets de alguna buena mujer.

un besote

MeCaesMal (MCM) dijo...

¿Tu madre que fumaba
estado embarazada de ti
para que salga un hijo asi,
atontado y tontolaba ?

en mi opinion el motivo
fue intentar abortar
una percha y poco tino
y despues dejarlo pasar

naciste triste despojo
defectuoso y medio bobo
luego preguntas como
de repente te estalla un ojo

mas no pierdas ocasion
de amaprarte en el victimismo
pues te mola mogollon
y mis pomas dan lo mismo

Anónimo dijo...

no hay nada mas triste que leer toda la basura que escribes MCM.

Bubu dijo...

no hay nada + triste que ser un necio y estar orgulloso de ello. MCM te das cuenta de lo patético que resultas?

Anónimo dijo...

MCM, resultas muy patético y aburres mucho. Vete a otro lado a dar el coñazo.

MeCaesMal (MCM) dijo...

Siento cierta abulia al comprobar que se afirma la virtud de una expresión concreta desde el tópico de la ausencia de pretensiones